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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Martes II del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 2,23-28): Un sábado, cruzaba Jesús por los sembrados, y sus discípulos empezaron a abrir camino arrancando espigas. Decíanle los fariseos: «Mira ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito?». Él (…) les dijo: «El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado. De suerte que el Hijo del hombre también es señor del sábado».

El auténtico "reposo" del Sábado

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy consideramos el verdadero sentido del "reposo sabático". El Sábado es símbolo de la Alianza de amor entre Dios y el hombre. La creación está pensada, justamente, como un espacio para la Alianza, como el lugar de encuentro entre Dios y el hombre, como un lugar para la adoración.

El culto auténtico, la verdadera ofrenda a Dios no puede ser la destrucción de algo (sacrificar un animal, por ejemplo), sino la unión del hombre y de la creación con Dios. La pertenencia a Dios no tiene nada que ver con destrucción o con el "no-ser", y sí con cierto modo de ser (un "responder a Dios"). El reposo del sábado pretende la participación en el descanso y en la paz de Dios. Celebrar el sábado significa volver a los orígenes, limpiar toda la contaminación que nuestras obras han producido. Pero, cuando el hombre se niega al "ocio por Dios" (esto es, a la adoración), entonces entra en la esclavitud del “negocio”.

—Señor, ¡que nada anteponga yo a tu servicio!