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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Martes XXVI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 9,51-56): (…) [Jesús] envió mensajeros delante de sí, que fueron y entraron en un pueblo de samaritanos para prepararle posada; pero no le recibieron porque tenía intención de ir a Jerusalén. Al verlo sus discípulos Santiago y Juan, dijeron: «Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?» (…).

"Patologías de la razón" y "patologías de la religión"

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, Jesucristo reprende a los Boanerges ("hijos del trueno"), por su disposición violenta, absolutamente injustificable. Sin paz entre la razón y la fe no puede haber tampoco paz en el mundo. Las "patologías de la religión" y las "patologías de la razón" son fatales porque "secan" las fuentes de la moral y del Derecho.

Las primeras instrumentalizan a Dios para absolutizar el propio poder: identifican lo "absoluto" (propio de Dios) con su comunidad e intereses. Entonces el bien es lo que sirve al propio poder; se desvanece la diferencia entre bien y mal; moral y Derecho se vuelven partidistas. Las "patologías de la razón", típicas de las ideologías totalitarias, desvinculan la razón respecto de Dios, pretendiendo —inútilmente— construir el hombre nuevo. Pero cuando la religión y la moral no pertenecen ya a la razón, entonces el hombre queda a merced de la "producción".

—Señor, la conciencia de ser creados por ti nos defiende del horror del "hombre producido" (que será destruido en cuanto cese su "utilidad"). ¡Somos tus hijos!