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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Domingo V (B) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 1,29-39): En aquel tiempo (…), de madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, [Jesús] se levantó, salió y fue a un lugar solitario y allí se puso a hacer oración. Simón y sus compañeros fueron en su busca; al encontrarle, le dicen: «Todos te buscan» (…).

La oración: una relación "personal" y, a la vez, "comunitaria" con Jesús

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy contemplamos a Jesús orante. Su ejemplo es elocuente. En sus enseñanzas trazó un cuadro completo de la humanidad auténtica. Nos mostró cómo se llega a ser hombre: fundamentalmente, a partir de Dios, y sólo viviendo en relación con Dios.

Dios no es alguien desconocido y lejano: nos muestra su rostro en Jesús. Estar en relación con Él incluye hablarle y escucharle, para lo cual se requiere la discreción que es esencial en una relación de amor. La Escritura nos dice que Dios se dirige a cada uno llamándolo por su nombre: el amor de Dios por cada uno de nosotros es totalmente personal y lleva en sí ese misterio de lo que es único y no se puede divulgar ante los hombres.

—Esta discreción esencial de mi oración no excluye la "dimensión comunitaria": el mismo "Padrenuestro" es una oración en primera persona del plural, y sólo entrando a formar parte del "nosotros" de los hijos de Dios puedo traspasar los límites de este mundo y elevarme hasta Dios.