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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Lunes X del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 5,1-12): En aquel tiempo, viendo la muchedumbre, subió al monte, se sentó, y sus discípulos se le acercaron. Y tomando la palabra, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres de espíritu (…), los mansos (…), los que lloran (…), los que tienen hambre y sed de la justicia (…), los misericordiosos (…), los limpios de corazón porque ellos verán a Dios, los que trabajan por la paz (…). Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos (…)».

El Sermón de la Montaña en el Evangelio de Mateo

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy comenzamos a contemplar a Jesús como el "Maestro", cuyas enseñanzas —en gran parte— han sido agrupadas por Mateo en el llamado "Sermón de la Montaña". Previamente, el evangelista ha narrado las tentaciones de Jesús y la primera actuación en su vida pública (la proclamación del Reino y la llamada de los primeros Apóstoles).

Destacamos dos singularidades del Evangelio de Mateo. Primero: habla expresamente de «la Galilea de los paganos» como el lugar anunciado por los profetas (cf. Is 8,23; 9,1) en el que aparecerá una «gran luz». Mateo responde así a la sorpresa de que el Salvador no viniera de Jerusalén y Judea, sino de una región que ya se consideraba medio pagana, Galilea: precisamente esto es, en realidad, una prueba de su misión divina. Segundo: desde el principio, Mateo recurre al Antiguo Testamento para conocer hasta los detalles aparentemente más insignificantes en favor de Jesús: todas las Escrituras se referían a Él.

—Mateo muestra que el Jesús que enseña es a la vez el Jesús que salva.

El Sermón de la Montaña presenta a Jesús como el nuevo Moisés

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, el Evangelio nos presenta el inicio del "Sermón de la Montaña", que en san Mateo ocupa tres capítulos (Mt 5-7). ¿De qué se trata? Con esta gran composición en forma de sermón, Mateo nos presenta a Jesús como el nuevo Moisés, en el sentido profundo de la promesa de un verdadero "profeta" relatada en el "Libro del Deuteronomio".

El versículo introductorio es mucho más que una ambientación más o menos casual: Jesús "se sienta", un gesto propio de la autoridad del maestro. Se sienta en la "cátedra" del monte como el "Moisés más grande", que extiende la Alianza a todos los pueblos. El "monte" se refiere, sencillamente, al lugar de la predicación de Jesús: es el nuevo Sinaí.

—"La montaña" es el lugar de oración de Jesús, donde se encuentra cara a cara con el Padre; por eso es también el lugar en el que enseña su doctrina, que procede de su íntima relación con el Padre. "La montaña", por tanto, nos indica el definitivo Sinaí.