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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: La Sagrada Familia (C)

Texto del Evangelio (Lc 2,41-52): (…) Cuando [Jesús] tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres (…). Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo (…). Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando».

Él les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?». Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón. Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.

Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy es importante lo que dice Lucas sobre cómo Jesús crecía no sólo en edad sino también en sabiduría. Con la respuesta del niño a sus doce años ha quedado claro, por un lado, que Él conoce al Padre —Dios— desde dentro: como Hijo, Él vive en un "tú a tú" con el Padre. Está en su presencia. Lo ve. Juan dice que Él es el unigénito, "que está en el seno del Padre", y por eso lo puede revelar.

Pero, por otro lado, también es cierto que su sabiduría crece. En cuanto hombre, no vive en una abstracta omnisciencia, sino que está arraigado en una historia concreta, en un lugar y en un tiempo, en las diferentes fases de la vida humana. Así se demuestra aquí de manera muy clara que Él ha pensado y aprendido de un modo humano.

—Aun permaneciendo el misterio, en esta narración se manifiesta concretamente que Jesucristo es verdadero hombre y verdadero Dios, tal como lo formula la fe de la Iglesia.