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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Domingo II después de Navidad

Texto del Evangelio (Jn 1,1-18): En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe. En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres (…). A todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre (…).

El Prólogo de Juan ("¿De dónde eres?"). La fe en Jesús nos hace nacer de Dios

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, el evangelista Juan, que tantas veces evoca la pregunta sobre el origen de Jesús, no antepone en su Evangelio una genealogía. Pero en su "Prólogo" presenta de manera explícita y grandiosa la respuesta a la pregunta sobre el "de dónde" de Jesucristo: "En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios".

Al mismo tiempo, Juan ha ampliado esa respuesta, haciendo de ella una definición de la existencia cristiana: "A cuantos la recibieron [la Palabra], les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre". Es decir, aquellos que creen en el nombre de Cristo reciben por ello un nuevo origen.

—Igual que, al final, las genealogías se interrumpen —porque Jesús no fue generado por José, sino que nació realmente de la Virgen María por obra del Espíritu Santo—, esto mismo vale también para nosotros: nuestra verdadera "genealogía" es la fe en Jesús, que nos da una nueva proveniencia, nos hace nacer "de Dios".