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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: 9 de Enero (Feria del tiempo de Navidad)

Texto del Evangelio (Mc 6,45-52): Después que se saciaron los cinco mil hombres, Jesús enseguida dio prisa a sus discípulos para subir a la barca e ir por delante hacia Betsaida, mientras Él despedía a la gente. Después de despedirse de ellos, se fue al monte a orar. Al atardecer, estaba la barca en medio del mar y Él, solo, en tierra. Viendo que ellos se fatigaban remando, pues el viento les era contrario, a eso de la cuarta vigilia de la noche viene hacia ellos caminando sobre el mar (…).

Al Dios verdadero le pertenece también el mundo de la materia

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, dentro del contexto de la Navidad, contemplamos a Jesús caminando sobre las aguas. ¿Quién podría hacerlo —por su propio poder— sino Aquel que fue concebido virginalmente? Jesús es Dios y, como tal, tiene poder sobre la materia.

Hay dos puntos en la historia de Jesús en los que la acción de Dios interviene directamente en el mundo material: su concepción virginal y su resurrección del sepulcro. Estos dos puntos son un escándalo para el espíritu moderno. A Dios se le permite actuar en la esfera espiritual, pero no en la materia. ¡Esto nos estorba! Pero… Dios es Dios, y no se mueve sólo en el mundo de las ideas; le pertenece también la materia.

—El poder creador de Dios abraza a todo ser. Por esto la concepción virginal y la resurrección real del sepulcro son piedras de toque de la fe. Si Dios no tuviera poder también sobre la materia, no sería Dios. Pero sí tiene este poder… y se pasea con naturalidad sobre las aguas.