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Día litúrgico: 12 de Enero (Feria del tiempo de Navidad)

Texto del Evangelio (Jn 3,22-30): En aquel tiempo, Jesús fue con sus discípulos a la región de Judea, donde pasó algún tiempo con ellos, bautizando. También Juan estaba bautizando en Enón, cerca de Salim, donde había mucha agua. La gente acudía y era bautizada (…). Juan les dijo: «(…) Vosotros mismos me habéis oído decir claramente que yo no soy el Mesías, sino que he sido enviado por Dios delante de él (…). Él ha de ir aumentando en importancia, y yo, disminuyendo».

El bautismo de Juan, incoación del Bautismo cristiano

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy podemos imaginar la extraordinaria impresión que tuvo que causar la figura y el mensaje del Bautista en la efervescente atmósfera de aquel momento. La aparición del Bautista llevaba consigo algo totalmente nuevo. Por fin había llegado un profeta cuya vida también le acreditaba como tal, y se anunciaba de nuevo la acción de Dios en la historia: Juan bautiza con agua, pero el más Grande —Aquel que bautizará con el Espíritu Santo y con el fuego— está al llegar.

El bautismo al que invita Juan se distingue de las acostumbradas abluciones religiosas. No es repetible y debe llevar a un cambio hacia una nueva forma de pensar y actuar; está vinculado sobre todo al anuncio del juicio de Dios y de alguien más Grande que ha de venir. Se podría decir que se trata de un renacer.

—Todo esto se desarrollará expresamente sólo en la teología bautismal cristiana, pero está ya incoado en la inmersión en el Jordán y en el salir después de las aguas.