Nuestra página utiliza cookies para mejorar la experiencia de usuario y le recomendamos aceptar su uso para aprovechar plenamente la navegación

Master·evangeli.net

Evangelio de hoy + breve explicación teológica

20 de Septiembre: San Andrés Kim Taegon, presbítero, y san Pablo Chong y compañeros, mártires

Descargar
Texto del Evangelio (Lc 9,23-26): En aquel tiempo, Jesús decía a todos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí, ése la salvará».

San Andrés Kim Taegon, presbítero, san Pablo Chong y compañeros, mártires (s. XIX)

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de San Juan Pablo II) (Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy hace algo más de dos siglos que nació la Iglesia en Corea. El primer coreano que se hizo cristiano, Yi Sunghun, data del 1784. Así, un fiel laico dio comienzo a la primera comunidad cristiana coreana. La fe cristiana creció como fruto de una reflexión sobre el confucionismo tradicional en Corea, y se plasmó mediante el contacto con la Iglesia que ya existía en China y, particularmente, en Pekín. Sin embargo, los primeros cristianos coreanos encontraron resistencia por parte de la religiosidad tradicional, lo que se convirtió en causa del martirio de muchos de ellos.

Las persecuciones comenzaron pronto y duraron, en lugares diversos y con diversa intensidad, más de cien años (particularmente sangrientas en 1801, 1839, 1846 y 1866). Se calcula que hubo en torno a 10.000 mártires, de los cuales se conoce y está documentado el martirio de ciento tres personas, que han sido inscritas a la vez en el catálogo de los santos. Figura a la cabeza de la lista Andrés Kim Taegon, el primer sacerdote coreano, luego está Pablo Chong, luego vienen los otros, calificados con la denominación común de “compañeros”, todos ellos —sacerdotes y laicos— con nombre y apellido.

—“Sangre de mártires, semilla de cristianos”: actualmente la Iglesia en Corea es una de las regiones más fecundas en cuanto a vocaciones al cristianismo (100.000 conversiones al año).