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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: 31 de Mayo: La Visitación de la Virgen

Texto del Evangelio (Lc 1,39-56): En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno (…)».

Y dijo María: «Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava (…)». María permaneció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa.

La Visitación (2º Misterio de gozo)

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy asistimos a uno de los "misterios" de la vida de Cristo: María visita a su prima Isabel, la cual se encuentra embarazada de Juan. Ambas madres han concebido milagrosamente: Santa María, virginalmente; santa Isabel, siendo estéril y de edad avanzada. Tras el largo viaje de la Virgen, se encuentran frente a frente —por primera vez— el Mesías y su precursor.

Es un hito en la historia de la salvación: el Bautista, que es el último de los profetas del Antiguo Testamento, tiene el honor —mediante un sobresalto dentro del vientre de su madre— de señalar como ya presente al Salvador. El afán de servicio y la humildad de María han propiciado este momento tan importante: "empieza" el Nuevo Testamento. Treinta años más tarde, durante el bautismo de Jesús en el Jordán (1er Misterio de la luz), se reiterará solemnemente aquel primer encuentro.

—Santa María, haz que la fe me lleve a la humildad, es decir, a entender la necesidad que tengo de que Dios me salve.