Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Domingo XII (A) del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 10,26-33): En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: «No tengáis miedo a los hombres. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse». En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: «No tengáis miedo a los hombres. Pues no hay nada encubierto que no haya de ser descubierto, ni oculto que no haya de saberse. Lo que yo os digo en la oscuridad, decidlo vosotros a la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde los terrados.

»Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna. ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre. En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos.

»Porque todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos; pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos».

Ilustración: Pili Piñero

Hoy Jesús nos transmite esperanza. A veces hay mucho ruido en el mundo: en la calle, en la televisión… Frecuentemente, mucho ruido acompañado de malas noticias. Y todo eso nos asusta. Dios, en cambio, actúa al revés: poco ruido y mucho bien. ¿Te acuerdas de Herodes? Mucho ruido y nada bueno. No consiguió nada. ¿El gobernador Pilatos?…

—Herodes sge acabó, Poncio Pilatos se acabó… Aquí quien reina es Jesús, el eterno Dios. ¡Si rezas, le oirás!