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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Miércoles V de Pascua

Texto del Evangelio (Jn 15,1-8): En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «(…) Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada (…)».

Unidos en la verdad

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy vemos a Jesús en el cenáculo, rodeado por los Apóstoles, en un clima de especial intimidad. Él les da las últimas recomendaciones antes de la Pasión. Escuchamos ahora la exhortación a la unidad alrededor de la Palabra que les ha anunciado. De nuevo, Jesús se refiere a su Padre del cielo. Un Padre que nos quiere reunir alrededor de su Hijo.

Jesucristo, como buen Hijo, es un reflejo perfecto del Padre. Es el "Verbo" (Imagen) de Dios, su "Palabra". Al Padre llegamos a través de esta Palabra. Cristo nos ha hablado de sí mismo, del Padre, del Espíritu Santo, de su Reino... ¡Y del hombre! La Iglesia no cesa de enseñarnos esta Palabra. Lo hace guiada por el Espíritu de la Verdad, que asiste muy particularmente al Papa, Vicario de Cristo.

—Señor, Tú te nos has dado a conocer. Quisiera agradecerte tu confianza con una fiel atención a las enseñanzas de la Iglesia, al Magisterio y al Papa.