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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

Ver otros días:

Día litúrgico: Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús (A)

Texto del Evangelio (Mt 11,25-30): En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «(…) Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera».

El amor "eros" de Dios

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench
(Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy oímos a Jesús-Dios hablar de su propio "corazón". ¡Un corazón manso y humilde! Y, en su Evangelio, san Juan describió la escena de Cristo crucificado, con su costado traspasado por una lanzada. Contemplar esa imagen nos ayuda a entender que "Dios es amor" hasta lo inimaginable: es un "eros loco".

Para nuestra sorpresa, no se trata sólo de un Amor excelso, sublime, lejano, de pura amistad y de amistad pura… Dios nos ama también con deseo. En teoría, no nos necesita para nada ni debiera desear nada de sus criaturas. Sin embargo, Jesucristo nos descubre un Dios con un amor lleno de sentimientos y buenos deseos: el Creador desea y espera la respuesta amorosa del hombre. Y espera en silencio, discretamente, como el más fino amante.

—Jesús, en tu corazón traspasado me sumerjo y en tu amor encuentro reposo: sufres sin hacer sufrir; sufres, pero ni nos lo cuentas ni nos lo tienes en cuenta… ¡Perdónanos, Señor!