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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Lunes XIX del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mt 17,22-27): En aquel tiempo, yendo un día juntos por Galilea, Jesús dijo a sus discípulos: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le matarán, y al tercer día resucitará». Y se entristecieron mucho.

Cuando entraron en Cafarnaúm, se acercaron a Pedro los que cobraban el didracma y le dijeron: «¿No paga vuestro Maestro el didracma?». Dice Él: «Sí». Y cuando llegó a casa, se anticipó Jesús a decirle: «¿Qué te parece, Simón?; los reyes de la tierra, ¿de quién cobran tasas o tributo, de sus hijos o de los extraños?». Al contestar Él: «De los extraños», Jesús le dijo: «Por tanto, libres están los hijos (…)».

Jesús es el nuevo Templo

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy leemos dos párrafos en providencial conexión: 1. Jesús anuncia su pasión (y resurrección); 2. Jesús paga el tributo del templo. Jesucristo fue exquisitamente respetuoso con el Templo de Jerusalén ("la casa de mi Padre"). Pero, mediante su crucifixión, el antiguo culto del templo quedó abolido y, al mismo tiempo, llevado a su cumplimiento.

El rechazo a Jesús, su crucifixión, significa simultáneamente la "demolición" del templo. Llega un nuevo culto en un templo no construido por hombres: su Cuerpo —sacrificado y resucitado— que congrega a todos los pueblos y los une en el sacramento de la Eucaristía. Con la obediencia de Cristo se ha realizado la expiación de los pecados que intentaban los sacrificios de animales y, así, Jesús mismo se ha puesto en lugar del templo: Él es el nuevo Templo.

—Con tu resurrección, Jesús, comienza un modo nuevo de venerar a Dios, no ya en un monte o en otro, sino "en espíritu y en verdad", viviendo la obediencia al Padre.