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Un equipo de 200 sacerdotes comenta el Evangelio del día

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Día litúrgico: Viernes XXVII del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Lc 11,15-26): En aquel tiempo, después de que Jesús hubo expulsado un demonio, algunos dijeron: «Por Beelzebul, Príncipe de los demonios, expulsa los demonios». Otros, para ponerle a prueba, le pedían una señal del cielo (…).

Dios omnipotente y misericordioso

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos del Papa Francisco)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy, Jesús, lleno de paciencia, revela la omnipotencia de Dios. “Es propio de Dios usar misericordia y especialmente en esto se manifiesta su omnipotencia”: estas palabras de santo Tomás de Aquino muestran cuánto la misericordia divina no sea en absoluto un signo de debilidad, sino más bien la cualidad de la omnipotencia de Dios. Es por esto que la liturgia, en una de las colectas más antiguas, invita a orar diciendo: “Oh Dios que revelas tu omnipotencia sobre todo en la misericordia y el perdón”.

Dios será siempre para la humanidad como Aquel que está presente, cercano, providente, santo y misericordioso. “Paciente y misericordioso” es el binomio que a menudo aparece en el Antiguo Testamento para describir la naturaleza de Dios. Con la mirada fija en Jesús y en su rostro misericordioso podemos percibir el amor de la Santísima Trinidad. La misión que Jesús ha recibido del Padre ha sido la de revelar el misterio del amor divino en plenitud. “Dios es amor” (1Jn 4,8.16), afirma por la primera y única vez en toda la Sagrada Escritura el evangelista Juan.

—Este amor se ha hecho ahora visible y tangible en toda la vida de Jesús.