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Día litúrgico: Viernes VI del tiempo ordinario

Texto del Evangelio (Mc 8,34-9,1): En aquel tiempo, Jesús llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: «(…) Quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles» (…).

Jesús, el "Hijo del Hombre"

REDACCIÓN evangeli.net (elaborado a partir de textos de Benedicto XVI)
(Città del Vaticano, Vaticano)

Hoy nos fijamos en esta misteriosa expresión —"Hijo del hombre"— con la que Jesucristo —sorprendentemente— se designó a sí mismo. No era un título habitual de la esperanza mesiánica, pero responde perfectamente al estilo de la predicación de Jesus, que se expresa mediante palabras enigmáticas y parábolas. Así, el Maestro intenta conducirnos poco a poco hacia el misterio, que terminaremos por descubrir siguiéndole a Él.

Esta expresión es del Antiguo Testamento: el profeta Daniel transmite la visión del "Hijo del hombre" que viene de lo alto trayendo la justicia universal. Jesucristo se identifica con este "Hijo del hombre" que vendrá a juzgar a vivos y muertos. Pero la gran novedad consistió en que Jesús usó expresamente este "título" para anunciar su Pasión. Con ello, Jesucristo asocia la imagen de Juez del mundo con la del "siervo sufriente" (del profeta Isaías): el "Hijo" ha venido de lo alto, para ser "hombre" que realmente sufre y muere para salvar a todos.

—Jesús, amo tu realeza hecha de sufrimiento y exaltación, de abajamiento y elevación.