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Evangelio de hoy + breve explicación teológica

6 de mayo: San Pedro Nolasco, religioso
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Texto del Evangelio (Mt 25,31-40): En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria. Serán congregadas delante de Él todas las naciones (…).

»Los justos le responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber?’. ¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?’. Y el Rey les dirá: ‘En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis’». Y el Rey les dirá: ‘En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis’».

San Pedro Nolasco, religioso (1189-1256)

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy celebramos la caridad heroica y santidad de san Pedro Nolasco (c. 1180-1256), fundador de los Mercedarios. Cuando oímos hablar a Jesús del hambriento, del sediento, del forastero… (cf. Mt 25,35-36) comprendemos mejor la radicalidad de la entrega del Nolasco: él vio que Cristo estaba realmente presente en los cautivos de su tiempo.

Pedro no se limitó a compadecerse. Mercader de profesión, conoció de cerca el drama de tantos cristianos privados de libertad y, movido por la misericordia, comenzó a emplear sus bienes para rescatarlos. Cuando estos recursos se agotaron, pidió limosna para ellos y comprometió toda su vida en aquella obra. El prójimo necesitado no es un extraño, sino Cristo que nos visita: «Cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mt 25,40).

—Pedro vivió una misericordia que se hizo sacrificio, desprendimiento y entrega. Su pensamiento y su vida podrían resumirse en aquella lógica mercedaria: visitar, liberar y, si fuera necesario, dar la propia vida.