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Evangelio de hoy + breve explicación teológica

20 de junio: San Adalberto de Magdeburgo, obispo y misionero
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Texto del Evangelio (Mt 28,16-20): En aquel tiempo, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado (…). Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado (...)».

San Adalberto de Magdeburgo, obispo y misionero (910-981)

Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)

Hoy celebramos a san Adalberto de Magdeburgo (maestro de san Adalberto de Praga). Tres ejes caracterizaron su vida: renovación espiritual (monástica), acción misionera y organización institucional de la Iglesia. “Hombre de espíritu” y “hombre de acción”: no hay organización ni evangelización sin oración. En el siglo X todavía quedaban lejanos confines por evangelizar: hasta allí llegó san Adalberto, jugándose la vida.

Siendo joven, estuvo vinculado a la cancillería de san Bruno de Colonia, hermano del emperador Otón I el Grande. Renunciando a la vida de la corte, entró en el monasterio benedictino de san Maximino, en Tréveris (958). En 961 fue consagrado obispo y enviado al Rus de Kiev, pues la princesa Olga había solicitado un misionero de la Iglesia Católica. Como consecuencia de la oposición pagana, la misión tuvo un desenlace dramático. En 966 fue promovido como abad del monasterio de Wissembourg (en Alsacia) y, dos años después, fue nombrado arzobispo de Magdeburgo. Desde esta posición, Adalberto promovió la base institucional para una evangelización de largo alcance, formando clérigos y estableciendo centros eclesiásticos.

—Los resultados no fueron inmediatos, pero su trabajo sentó las bases para la cristianización de las latitudes de la Europa del Este, mereciendo así el título de “Apóstol de los eslavos”.