Un equipo de 215 sacerdotes comenta el Evangelio del día
213 sacerdotes comentan el Evangelio del día
Contemplar el Evangelio de hoy
Evangelio de hoy + homilia (de 300 palabras)
Con esto, el Señor Jesús, después de hablarles, fue elevado al cielo y se sentó a la diestra de Dios. Ellos salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban.
«Salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con ellos»
Rev. D. Antoni CAROL i Hostench (Sant Cugat del Vallès, Barcelona, España)Hoy celebramos a san Ansgario (Óscar) (c.801, Galias – 865, Sajonia), conocido como “el Apóstol de Escandinavia”. En su vida encarnó el mandato misionero del Señor: «Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio a toda la creación» (Mc 16,15). El año 814 tomó el hábito de San Benito. Desde joven, Ansgario sintió en lo más hondo la llamada de Cristo a ir más allá de los límites de lo conocido, a llevar el Evangelio no sólo a los que escuchaban su lengua, sino también a los pueblos de las lejanas tierras del norte europeo.
Como misionero y luego obispo de Hamburgo-Bremen (832), su existencia fue un continuo peregrinar entre gentes de tradiciones diferentes, a menudo paganas, donde la fe era frágil y las tinieblas espirituales profundas. Puso en práctica el mandato evangélico con valentía y humildad, predicando con su ejemplo más que con palabras, y viviendo las exigencias del discipulado: ayunos, oración, pobreza y caridad con los pobres que encontraba en los caminos.
La vida de Ansgario nos recuerda que el anuncio del Evangelio no es una simple tarea intelectual, sino que implica la entrega total de uno mismo. El texto de Marcos nos presenta a Jesús enviando a sus discípulos con la certeza de que Él mismo acompaña la misión: «El Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que la acompañaban» (Mc 16,20). En Ansgario este dinamismo misionero se hace palpable: no caminó solo, sino impulsado por la fuerza del Espíritu, enfrentando fríos, incomprensiones y riesgos, sin perder jamás la confianza en la promesa del Señor.
Hoy, la Iglesia continúa viviendo esa misión universal. En palabras del Papa León XIV, «la clave de toda evangelización es dar testimonio del encuentro personal con Cristo, transmitiendo lo que hemos contemplado y vivido para que otros también conozcan al Señor». San Ansgario nos invita a renovar nuestro compromiso cotidiano con el Evangelio, a no temer salir de nosotros mismos, y a confiar en que Jesucristo continúa confirmando su palabra en la historia de cada creyente.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
«Si Dios me concediera un milagro, pediría solamente la gracia de ser un hombre bueno» (San Ansgario)
«Roma, que no olvida los acontecimientos del pasado, hoy revive maravillosos recuerdos: el nombre de San Ansgario, apóstol de Dinamarca, que vino a Roma en los años 831-32, al que nuestro lejano Predecesor Gregorio IV premió con el palio y nombró su Legado Apostólico, es aquí siempre recordado y honrado» (San Pablo VI)
«El Señor mismo afirma que el Bautismo es necesario para la salvación. Por ello mandó a sus discípulos a anunciar el Evangelio y bautizar a todas las naciones. El Bautismo es necesario para la salvación en aquellos a los que el Evangelio ha sido anunciado y han tenido la posibilidad de pedir este sacramento. La Iglesia no conoce otro medio que el Bautismo para asegurar la entrada en la bienaventuranza eterna; por eso está obligada a no descuidar la misión que ha recibido del Señor (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1257)
2 de febrero
La Presentación del Señor
Vídeo del Evangelio y comentario
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